A veces soñar con las más poderosas osadías realizadas por nuestros débiles sentidos es un vicio común entre los débiles e impotentes, pero, el espíritu del héroe, del superhéroe, una esencia necesaria para darnos la esperanza de un mejor ahora, de un mejor yo. L a gente dirá: "mira ahí va otro inmaduro que se la pasa viendo películas de niños y leyendo muñecos", los gustos, algunos de ellos simplemente esconden la fascinación incierta y profunda de mensajes eternos de provechosas moralejas en forma de épicas batallas hechas por espectaculares seres de mundos fantásticos camuflando a simple vista el imaginario humano de una realidad distorsionada cada día mas por la corrupción de los poderosos. Oh Héroe, oh súper niño interno, tu que alimentas mi alma, tu que me das el poder de volar sobre los corruptos, tu que me das la fuerza sobrehumana para golpear a la soberbia de la mediocridad de un día a día, tu que me diste el don de pensar, de soñar, de imaginar las...
"Amare et sapere vix deo conceditur"